Oficiales contra agentes de la Guardia Civil

Carlos Cancela

Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico deben multar a los conductores que cometan infracciones. Eso está claro, pero lo que yo no tengo tan claro es que su objetivo principal deba ser el sancionar al máximo posible de infractores. Yo creo que tienen otras muchas funciones y muchas de ellas más importantes que la simple sanción económica.

Les hablo de esto porque la semana pasada me he quedado un poco extrañado con una noticia de la agencia EFE que les voy a contar. El titular era que “Mandos de la Guardia Civil niegan presiones para multar y anuncian acciones judiciales”.

Viene esto a  colación porque hace unos meses, la Unión de Guardias Civiles, la que representa a los agentes normales no a los oficiales, denunció que sus mandos les estaban obligando a multar más a los conductores y si no lo hacían les reducían el sueldo.

Y no es que me quiera ahorrar el trabajo de escribir, pero como yo no estaba allí, en Arteixo, donde se hicieron las últimas declaraciones del presidente de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil,  quiero que lean el citado despacho de  la agencia EFE del pasado 2 de julio. No tiene desperdicio.

Comienza así:  “El presidente de la Unión de Oficiales, la asociación mayoritaria de mandos de la Guardia Civil, Francisco García, ha rechazado esta mañana las acusaciones sobre la obligación de los agentes de imponer un número determinado de multas de tráfico y ha anunciado el inicio de acciones judiciales.

“Esa idea que se está dando de que los guardias civiles o multan o se les multa es totalmente falsa”, ha subrayado García en una rueda de prensa en Arteixo (A Coruña).

El presidente de la Unión de Oficiales ha negado que se esté obligando a los agentes a incrementar el número de multas con amenazas de sanción disciplinaria y penalización económica.

García ha explicado que la Guardia Civil cuenta con un sistema para medir la productividad de los agentes de tráfico, en el que se incluyen hasta 14 parámetros, uno de ellos las denuncias -tienen un peso importante, ha reconocido-, en función de la cual se otorga a los agentes un complemento económico.

Los agentes con un rendimiento por debajo del 50 por ciento de la media de la unidad son propuestos para no recibir este complemento, ha precisado.

De esta manera, “los pocos”, ha recalcado, que no llegan al mínimo de rendimiento óptimo crean la “falsa imagen” “de que se les sanciona económicamente cuando lo que en realidad se hace es dejar de darles ese incentivo“.

El objetivo de la Guardia Civil, ha asegurado el representante de los mandos, es premiar a los agentes que detecten más infracciones porque generan “más seguridad vial”.

De esta manera, la Unión de Oficiales ha querido salir al paso de las denuncias de la Unión de Guardia Civiles que acusó a los mandos de presionar a los agentes para obligarlos a incrementar sus multas….

Y para terminar, en el citado despacho de la agencia EFE se dice: “Por otro lado, García ha negado un “afán recaudatorio” en el uso del radar o en los controles de alcoholemia cuyas cifras entre enero y mayo se han reducido.

Creo, sinceramente, que no se puede decir más claro. Los que están por debajo del 50% en rendimiento, y uno de los factores importantes -según el mismo oficial reconoce- es el de las multas, crean la falsa imagen de que se les sanciona económicamente, cuando lo que se hace es que no cobran el incentivo que si cobran los otros. Sin comentarios.

También se dice que son pocos los agentes que no llegan a ese valor, pero eso es por la cuenta que les tiene a los sufridos agentes, ya que de lo contrario quizá habría más agentes poco sancionadores y que cobrarían menos todos los meses.

Pero lo que me parece un poco peor, si cabe, que el hecho de que lo que percibe cada agente esté en función de las multas que impone es lo que se dice en este párrafo: El objetivo de la Guardia Civil, ha asegurado el representante de los mandos, es premiar a los agentes que detecten más infracciones porque generan “más seguridad vial”.

Quizá esto se puede aplicar igual a los policías o los jueces. Así, se puede decir que los mejores policías son los que detienen a más personas, y los mejores jueces son los que hacen más cantidad de sentencias condenatorias, y si cabe cuantos más años de cárcel impongan a los ciudadanos, mejor. Sería, siguiendo los argumentos del oficial de la Guardia Civil,  que se dan cuenta de hasta el más mínimo fallo de las personas a las que juzgan o investigan.

Yo no sé, sinceramente, si a ustedes les genera sensación de más seguridad vial ver tres coches de la Guardia Civil parados en mitad de una rotonda, con los agentes con su cuadernito para ir sancionando a todos los coches que pasan por una señal de 50 km/h  puesta un kilómetro antes en un lugar en el que debería haber una señal de 90 km/h.

A mí me generaría más idea de seguridad vial ver a un agente con su moto parada haciendo movimientos con sus manos para que los conductores rueden un poco más deprisa en una zona en la que hay un pequeño atasco, oindicando que ha habido un accidente, o ayudando a un coche averiado.

El último párrafo también merece la pena ser destacado  “Por otro lado, García ha negado un “afán recaudatorio” en el uso del radar o en los controles de alcoholemia cuyas cifras entre enero y mayo se han reducido”.

Esa reducción no será porque los agentes se apiaden de los conductores y si van a 132 km/h no les multen, sino porque con la crisis que sufrimos, con constantes subidas de impuestos y con más de cinco millones de personas en paro quien es el guapo que en una zona de 120 km/h pasa a más de 100 km/h por si acaso el radar no está bien ajustado y nos multa.