CRISIS | Fundada en Módena en 1959 Quiebra De Tomaso

Fundada en Módena en 1959 por el piloto argentino de origen italiano Alejandro De Tomaso, alcanzó fama y reconocimiento al lanzar al mercado , desde finales de los años 60, una serie de modelos deportivos, impulsados por mecánicas de origen americano, como el Vallelunga, el Mangusta y, sobre todo, el Pantera. Este modelo conquistó a los directivos de Ford, que adquirieron un buen paquete accionarial.
En esos años, alrededor de esta empresa, De Tomaso construyó un imperio, adquiriendo Maserati, Innocenti, los carroceros Ghia y Vignale, y las marcas de motos Benelli y Moto Guzzi. Incluso accedió a la Fórmula 1, construyendo un coche que inscribió Frank Williams.
A finales de los 80 inició la venta de su imperio, como si hubiera tenido la premonición del infarto que sufrió en 1993, que le dejó incapacitado y le obligó a dejar el día a día de la empresa en manos de su hijo Santiago. Una década más tarde murió.
Para entonces, sus herederos no controlaban las que la compañía original que, para sobrevivir, había llegado a un acuerdo con la rusa Uaz para fabricar vehículos todoterreno –el Simber- para su exportación a países occidentales. La operación no cuajó y en 2004, Isabel Haskell, su viuda, declaró la suspensión de pagos.
Tras años de negociaciones, Gian Mario Rossignolo, que acababa de dejar el puesto de consejero delegado de Telecom Italia, logró adquirir la marca.
Invirtió para desarrollar una berlina, el De Tomaso Deauville, que fue presentado en 2011, un todoterreno para competir con el BMW X5 y el Mercedes Clase G, y un coche pequeño que debería haber sido competencia del Mini.
Logró también hacerse con la factoría de Pininfarina en Grugliasco y con la de Delphi en Livorno, y obtuvo subvenciones de la Unión Europea, por valor de 19,5 millones de euros, para la formación de los trabajadores. Pero la crisis obligó a retrasar el lanzamiento y el tiempo a jugado en su contra.